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El marketing de los políticos

  • thebolduces
  • 3 jul 2022
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 4 jul 2022

No es novedad que los que gobiernan (o pretenden hacerlo) crean sus discursos alrededor de atender las necesidades que presenta la sociedad a la que quieren llegar. Entonces, ¿verdad o marketing?


Por Fiamma Zampino


Spots publicitarios, slogans, globos, papel picado, canciones de rock que los representan, disfraces que los convierten en un personaje. Los políticos no tratan de ocultarlo y hasta tienen expertos en marketing trabajando para ellos.


El storytelling es el arte de contar historias con el fin de recurrir a las cargas emocionales de la audiencia. Según el especialista Seth Godin, el marketing ya no se trata de las cosas que se venden, sino de las historias que se cuentan.


En el 2019, en plena campaña electoral, Alberto Fernández prometió volver a potenciar el Mercosur. En abril de 2020 y ya siendo presidente, la Argentina se retiró de las negociaciones con terceros países.


En el primer debate presidencial el entonces candidato del Frente de Todos aseguró: “Lo primero que tenemos que hacer es volver a generar consumo para que la economía vuelva a funcionar”. Datos oficiales y privados muestran que el consumo continúa por debajo de los niveles registrados a fines de 2019. A casi tres años de su triunfo, las promesas de “tener un dólar competitivo para producir y exportar” o “ni cepo ni especulación. Una regulación que ponga límites a los capitales especulativos” no se pudieron salvar.


“Yo el 10 de diciembre voy a recomponer esos salarios y voy a recomponer las jubilaciones”, dijo Fernández en una entrevista poco tiempo antes de ganar. Aunque la gestión del Frente de Todos entregó 2 bonos de $5.000 en diciembre de 2019 y enero de 2020, fueron solo para quienes cobraban la mínima y por única vez, por lo que lo prometido no sucedió.


Según una investigación hecha por el sitio web Chequeado, Mauricio Macri terminó su gestión sin cumplir ninguna de las siguientes frases: “Lograr una Argentina con pobreza cero”, “construir los 3 mil jardines de infantes que faltan”, “un sistema electoral más transparente, con boleta única electrónica”, “crear una policía judicial”, “los trabajadores no van a pagar [el] impuesto a las Ganancias”, “bajar la inflación a un dígito”.


El filósofo Friedrich Nietzsche define la promesa como memoria de la voluntad, el que promete dispone del futuro en el presente. Si los que prometen en Argentina lo hacen de esta manera, el futuro no se ve prometedor.


“El storytelling se planteó como una nueva oportunidad para la política: una oportunidad para humanizar a los representantes y para reconquistar a los representados a través de historias. Sin embargo, hace algunos años, el contar historias ha perdido efecto. Los políticos han abusado del relato y, en consecuencia, han minado su banco de confianza”, explica el consultor político español Antoni Gutiérrez-Rubí.


Si las historias que cuentan los políticos argentinos siguen así, no habría que preocuparse porque Javier Milei cierre el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad. En cambio, sobre el calentamiento global sí ya que no sería “otra mentira del socialismo”.


Otro concepto del marketing es el storydoing, donde ya no se busca solamente contar una historia, sino hacer que las personas se involucren. Quizás por eso Milei cumplió su promesa y sorteó entre sus seguidores sus sueldos como diputado.


Sin embargo, en la actualidad se entró en la era del storybeing, ya no importa tanto lo que se diga o haga, cada acción debe estar apoyada en el ADN de la marca. Más allá de lo que dicen o hacen, ¿quiénes son los políticos?

Entre el 16 y el 19 de noviembre de 2021, Taquión, la firma de investigación de mercado, elaboró un informe en el que se ve reflejada la confianza de los argentinos en las instituciones y actores sociales. La encuesta realizada sobre 2520 casos efectivos reveló que ocho de cada diez ciudadanos no confían en los políticos. En pleno año electoral, la población criticó las promesas de campaña, aludiendo a su lejanía con la realidad.

El storybeing logra que, aunque las marcas cuenten su historia, acabe siendo el consumidor quien lo hace. Por eso, un grupo de activistas, una comunidad enojada, una sociedad twittera o un conjunto de consumidores desprotegidos puede poner en jaque todo. Lo que queda muy lindo en palabras o en las acciones, no vale de nada sin un público que lo apoye. Pero como sostiene, Godin en su libro, Todos los expertos en marketing son mentirosos: “Los expertos cuentan las historias. Los consumidores, que se engañan a sí mismos, compran las historias”.



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